Siendo yo tan amiga de la noche y de lo nocturno, es necesario que escriba hoy un homenaje a ella que además de ser… soy yo.
Soy tu oscuridad, que a no pocos espanta porque no saben que la ausencia de luz permite ver la propia luz interior que ilumina nuestra existencia.
Soy tu frescura, que después de una largo día de sol y trabajo, permite al cuerpo sentarse a disfrutar el aire que nos da vida y alimenta.
Soy tu silencio, que canta en tu profundidad cuando los ausentes duermen, aquéllos que no saben escuchar, la melodía de la quietud y del reposo. Ese silencio que dice verdades hermosas cuando todos gritan sus más negras perversiones.
Soy el misterio que escondes. Ese misterio que ha desvelado tantos ojos y obsesionado tantas mentes. El misterio que todos saben que existe y por el cual caminan temerosos.
Soy tu paz, que serena a la más indómita de las bestias. La paz que invade el cuerpo de todo ser a través de la oscuridad, la frescura, el silencio y el misterio… así es como tú vuelves a dar vida a la vida, todos los días nos das aliento para despertar una vez más y generar el eterno Movimiento.
Agrego una cosa más:
Soy también tú, Luna, la directora de toda esta orquesta. Ella es la que marca y dicta el tiempo. Es la luz al final del túnel, una luz que refleja toda su grandiosidad y belleza. Es, para los que ven, el reflejo de ellos mismos, y al mismo tiempo, el reflejo de todo.
Soy tu oscuridad, que a no pocos espanta porque no saben que la ausencia de luz permite ver la propia luz interior que ilumina nuestra existencia.
Soy tu frescura, que después de una largo día de sol y trabajo, permite al cuerpo sentarse a disfrutar el aire que nos da vida y alimenta.
Soy tu silencio, que canta en tu profundidad cuando los ausentes duermen, aquéllos que no saben escuchar, la melodía de la quietud y del reposo. Ese silencio que dice verdades hermosas cuando todos gritan sus más negras perversiones.
Soy el misterio que escondes. Ese misterio que ha desvelado tantos ojos y obsesionado tantas mentes. El misterio que todos saben que existe y por el cual caminan temerosos.
Soy tu paz, que serena a la más indómita de las bestias. La paz que invade el cuerpo de todo ser a través de la oscuridad, la frescura, el silencio y el misterio… así es como tú vuelves a dar vida a la vida, todos los días nos das aliento para despertar una vez más y generar el eterno Movimiento.
Agrego una cosa más:
Soy también tú, Luna, la directora de toda esta orquesta. Ella es la que marca y dicta el tiempo. Es la luz al final del túnel, una luz que refleja toda su grandiosidad y belleza. Es, para los que ven, el reflejo de ellos mismos, y al mismo tiempo, el reflejo de todo.

yeah prima!!!
ResponderEliminarQué profundidad. Está bien chido.
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