jueves, 23 de diciembre de 2010

Gota de rocío


Como la gota de rocío que al deslizarse por la tierna hoja de un árbol se precipita al borde, lenta y cuidadosamente; sumándose, poco a poco, diminutas perlas de vida... así es como una generación transmite sus sueños a la siguiente: es un torrente de sangre que atraviesta a todos los hombres que comparten, en orden ascentente, una familia, una comunidad, una Nación, un continente, un mismo planeta... en fin, un mismo origen.


Cada uno de nuestros ancestros puso en cada uno de sus hijos, una perspectiva enfocada a un ideal lejano que trasciende su propia vida y se transporta a la de los que le siguieron.


Todo sueño es maravilloso porque se compone de un mosaico de imágenes que contiene deseos hechos por los hombres que nos precedieron. Por lo cual, nuestro único compromiso con la Historia es realizar el sueño que nos ha sido heredado y de ello, sacar una imagen propia que se funda en el que nos toca heredar.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Las imágenes del deseo


Hoy le cederé la voz a un amigo que prefiero mantener anónimo nomás porque así lo quiero...




Las imágenes del deseo

no se perciben gracias a la luz.


Quizá son como un suspiro desconocido

que es una voltereta de fuego

soluble en el aire

que está entre los ojos y el infinito.


Las imágenes del deseo

no se confunden con el viento.


Seguramente son astillas de cristal,

que quebrantado y frágil,

toma fina venganza

con púas clavándose en la mente.

son tan imaginarias

que son diminutas,

son tan diminutas

que gritan la imposibilidad de estar completo.


A las imágenes del deseo

no les importa morirse sin vivir.


En eso radica su naturaleza:

en ahogarse cuando hay aire,

en quemarse cuando hay agua,

en destrozar la carne sin tocarla,

sin tener ningún respeto

por el pudor de lo imposible.


A las imágenes del deseo

sólo les importas tú, no yo.